Quienes somos

El colegio Salesiano Motolinía cuenta con niveles educativos de preescolar, primaria y secundaria. Promovemos una educación integral, tareas on line, ven y conócenos, no te arrepentirás.

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Misión:
Educar evangelizando asumiendo el acompañamiento como estrategia para formar hombres y mujeres que desarrollando sus diversas competencias sean capaces de enriquecer su entorno sociocultural e incorporarse crítica y éticamente en la sociedad global.

 

Visión:

Fieles al carisma salesiano ser comunidad educativa que trabaja en comunión, crece en calidad y cobertura y forma personas que transformen la sociedad actual.

 

Valores:

  • Apertura a Dios como fuente de verdadera humanización de la persona
  • Respeto por la vida como don recibido y fuente de compromiso
  • Solidaridad, justicia, aceptación incondicional de la persona y de las diferentes culturas
  • Personalización de las relaciones
  • Estudio y trabajo como fuente de realización y de mejora permanente de la calidad de vida

 

Identidad Instituto

Se nos conoce como religiosas “Hijas de María Auxiliadora” o “Salesianas de Don Bosco”. Pertenecemos a una familia religiosa fundada en el año 1872 por San Juan Bosco y Santa María Mazzarello. Nuestros orígenes se remontan al siglo XIX y a un escenario muy concreto: el norte de Italia en todo el auge de la Revolución Industrial, con todo los matices que conlleva -positivos y negativos- de avances tecnológicos y científicos -pero también y sobre todo de inmigración y desarraigo de la propia tierra y raíces familiares y culturales, miseria, situación de riesgo alto para las mujeres y los más jóvenes, precarias condiciones laborales – Es en este contexto donde se lleva a cabo nuestra misión de educación de las niñas y jóvenes de las clases pobres y populares.

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El 5 de agosto de 1872 las primeras Hijas de María Auxiliadora pronunciaron su “sí” como María para ser “auxilio” sobre todo entre las jóvenes. Se llamaron “Hijas de María Auxiliadora” porque fue la Virgen quien manifestó a Don Bosco la voluntad de Dios para esta nueva presencia en la Iglesia. Por esto Juan Bosco repetía: “Vosotras pertenecéis a una Congregación que es toda de María” y quiso que el Instituto fuera el monumento vivo de gratitud a la Virgen.